martes, 6 de marzo de 2012

El travesti celestial


El travestismo parece una cosa moderna, pero como tantos otros asuntos humanos, es algo más bien redescubierto. Uno de los primeros travestis conocidos en la Humanidad lo encontramos en un personaje de un epopeya hindú varios siglos antes de la era cristiana. Se trata de Srikandhi, la reencarnación travesti de una princesa que juró venganza contra el hombre que la mató en un fatal accidente.

Esta tragedia épica viajó por todo el sur de Asia a medida que se expandía el hinduismo o brahmanismo. Terminó recalando en la isla de Bali, que aún conserva la religión de Bhrama y el yoga en medio del país con mayor población musulmana en el mundo: Indonesia.

Ésta será mi última entrada del blog. No es no tenga nada que contar, sino que dedicaré mi tiempo a realizar otros proyectos. Si alguien lee esta entrada, le quiero dar las gracias por la paciencia de leerme. En realidad este cuaderno de bitácora está prácticamente finiquitado, pero he decidido incluir esta última historia por su valor sentimental.

Hace más de año que fui a Bali con mi hermano, en septiembre de 2010. Uno de los mejores viajes de mi vida porque lo viví con el ánimo claro e inequívoco de explorar. Sólo unas semanas antes había hecho un curso de meditación en un centro del maestro indio-birmano Goenka. Además, en este viaje compartí muy buenos momentos con mi hermano, a quien le debo entre otras cosas mi afición por la lectura.

En Ubud, fuimos a ver un espectáculo de Kecak femenino, en el que decenas de mujeres emiten en coro cánticos étnicos, que en momentos álgidos llegan casi al trance. El Kecak al que asistimos estaba dedicado a la epopeya hindú Srikandhi. Como explicaba al principio, versa sobre un travesti vengador. La historia es un poco liosa.

El monarca del reino de Kasi organizó una torneo al que asistieron reyes vecinos. Bhisma, en busca de esposas para su hermano, rapta a las tres princesas hijas del rey y se las lleva en su carro. Al marcharse, reta a los presentes a intentar rescatarlas.

Una vez en el palacio de Bhisma en Hastina, una de las hermanas, Amba, le pide que la deje marchar porque está prometida con el rey Salva. Bhisma le concede el deseo y la princesa se reúne con su prometido, pero para su sorpresa es repudiada. Vuelve a Hastina y suplica a Bhisma que se case con ella. El príncipe, que ha jurado voto de castidad como sacerdote, no acepta. La princesa insiste con tanto ahínco que él la amenaza con su arco. Por fatal destino, se le escapa una flecha y la mata. Antes de morir, Amba jura venganza. Él, arrepentido, jura que se dejará tomar la vida cuando llegue el momento.

Durante una gran batalla, Bhisma resulta invencible para sus enemigos. No hay espada o flecha que le haga daño alguno. Hasta que aparece Srikandhi, que no es más que la reencarnación travesti de Amba. El príncipe descubre a la princesa bajo la apariencia masculina. Baja la defensa y muere acribillado por infinidad de flechas.

El kecak despide una gran fuerza dramática, de hondura telúrica. En su formato actual, data apenas de la década de 1930. Un pintor y músico alemán decidió adaptar los cánticos rituales de los balineses, en origen realizados para realizar exorcismos, para interpretar fragmentos de las epopeyas hindúes que impregnan la religión y cultura de la isla. 



The celestial transvestite

Cross-dressing seems to be a modern thing, but like so many other human issues, is rather something that has been rediscovered. One of the earliest known transvestites in Humanity is found in a character in a Hindu epic, centuries before the Christian era. I am talking about Srikandhi, the transvestite reincarnation of a princess who vowed revenge against the man who killed her in a fatal accident.

The story traveled across South Asia as Hinduism or Brahmanism expanded in this part of the world. It reached the island of Bali, which still preserve the religion of the Vedas and yoga in the middle of the most populous Muslim country in the world: Indonesia.

This will be my last blog entry. It is not because I have nothing else to say, but I will devote my time doing other projects. If someone reads this post, I want to thank you for the patience to read my silly stories. Actually this blog is virtually finalized, but I decided to include this last story because of its sentimental value.

More than a year ago I went to Bali with my brother, in September 2010. One of the best trips of my life because I lived it with proper attitude to explore. A few weeks before, I had been meditating during 10 days at a center based in indoburman master Goenka's teachings. Also, in this trip I shared very good moments with my brother, to whom I owe my love of reading, among other things.

In Ubud, situated in the center of the island, we went to see a show of female Kecak. Dozens of women sing as a chorus ethnic chants, which almost reach a trance in the highest moment.
The Kecak we saw was dedicated to the Hindu epic Srikandhi. As I explained in the beginning, this epic is about an avenging transvestite. The story is a bit messy.

The monarch of the kingdom of Kasi organized a contest and invite other kings. Bhisma, looking for wives for his brother, sees the three daughters of the king and kidnaps them. Taking them in his chariot, Bhisma challenges the contestants to rescue them and leave for his kingdom in Hastina.

Once in the palace in Hastina, one of the princesses, Amba, asks him to let her go because she is engaged to the King Salva. Bhisma grant her the wish and the princess meets her fiancé. Rejected by Salva, Amba returnes to Bhisma and beg him to marry her. The prince, who has sworn a vow of chastity as a priest, refuses. The princess chases the prince, who threatens her with his bow to stop her. By accident, he shoots one arrow and kills her. Before dying, Amba vows revenge. He swears he will take his life when the time comes.

During a great battle, Bhisma is invincible for his enemies. No sword or arrow can do him any harm. Until Srikandhi appears, who is the transvestite reincarnation of the princess. The prince recognizes Amba under the male appearance. Bhisma lowers his defense and dies riddled with countless arrows.

The Kecak has a dramatic force and earthy depth. Its current form dates only from the 1930's. A German painter and musician decided to adapt the rituals of the Balinese chants, originally made to perform exorcisms, to interpret snippets of the Hindu epics that pervade the religion and culture of the island.






3 comentarios:

Juana A. Jiménez dijo...

Gracias por compartir algunas de tus experiencias.

Vicky dijo...

Los transexuales me llaman especialmente la atención por una razón: nos despiertan interrogantes.

luzma dijo...

Una historia interesante. Qué pena que dejes el blog... aunque el blog no te deje a ti. Seguirá siendo visitado, es lo particular de la blogósfera, jamás muere.